23 de mayo de 2013

¿Por qué cayó el Imperio Romano?

Adrian Goldsworty, actualmente uno de los mejores y más prestigiosos historiadores de la antigüedad clásica, dijo hace poco en una entrevista, que el tema de la caída de Roma, será un tema siempre de moda, fascinante y perpetuamente discutido.

Ciertamente muy pocos son conscientes de la magnitud, la gloria y el poder que tuvo el Imperio Romano. En los 10.000 años de historia humana desde el neolítico, jamás se ha visto tal potencia ni ha disfrutado el mundo de tanta estabilidad. Es precisamente por ello, por lo que resulta tan atractivo saber que pudo ser lo que acabó con el coloso. Recuerdo una cita de Indro Montanelli que decía: "todo sistema político, lleva ya desde su nacimiento los gérmenes de su destrucción". Sinceramente creo que esto es una verdad absoluta.

Desde los tiempos de Roma, todo Imperio con vocación de universalidad ha evocado su sello característico, siendo un modelo de inspiración perpetuo para cualquier nación que ambiciona convertirse en una superpotencia, pues  no olvidemos que el Imperio Romano ha sido el único que culminó con éxito la integración humana bajo un solo ente político y cultural: 3 continentes, cientos de pueblos, lenguas y culturas conviviendo durante siglos bajo las águilas de los césares, sin odios o guerras ¿donde y cuando se ha visto algo así?.

Normalmente los imperios nacen con el fin de que una minoría (la metrópolis) explote a una mayoría y de este modo puedan enriquecerse a su costa, bien abriendo nuevos mercados o bien exterminando o esclavizando a los indígenas y monopolizando sus recursos, es decir crean un imperio para vivir de él. Roma lo hizo así al principio, hasta que el hado del que nos habla Virgilio, la convirtió en algo mucho mayor de lo que nunca hubiera siquiera imaginado y se dió por misión la de gobernar y hacer prosperar un mundo unido y en paz. Lo vió y lo consiguió. Cuando en el año 213 d.c. el emperador Caracalla otorgó la ciudadanía romana a todos los habitantes libres del imperio, de inmediato el 90% de la gente adoptó un nombre romano desde Britania hasta Siria. Particularmente curioso resulta el caso de la provincias del norte de África donde en honor a Escipión el africano, todos sus habitantes pasaron a formar parte de la gens (familia) Cornellia.

Aunque todo no era perfecto, el estudioso de la historia, debe ser admirador antes que crítico, pues tenemos que entender cómo era el mundo antes de los tiempos de Roma y como lo fue después. Pese al brutal esclavismo y los muchos aspectos crueles o desagradables que eran comunes en la época, la gente podía viajar por doquier con seguridad, por caminos magníficos y bien cuidados, las ciudades carecían de murallas y el nivel de comercio era tan floreciente que no se volvió a igualar hasta la década de 1870 en plena revolución industrial. Alguien podría preguntarse como sabemos estas cosas... pues bien, un grupo de arqueólogos realizó una serie de mediciones en los polos no hace mucho. Por lo visto el nivel de plomo y otros metales en el hielo dan fe de la inmensa capacidad de producción de los siglos I-III d.c.

Entonces si las cosas iban tan bien, con un imperio en paz, sembrado de grandes ciudades y bien guardado por el mejor ejército visto nunca, ¿que fue lo que salió mal? ¿por qué solo 400 años después de la muerte de Augusto su gran obra se vino abajo hecha pedazos? ¿por qué Roma no pudo durar para siempre o al menos mucho más tiempo?... todas estas cuestiones son un tema de discursión feroz entre historiadores de todas la épocas y cada cual de da una u otra razón diferente según su propio análisis y los datos y fuentes disponibles.

No pretendo aquí hacer un resumen de todas las teorías (lo cual sería publicar una monografía), sino explicar desde mi punto de vista las causas más importantes que llevaron al Imperio al desastre, de forma muy resumida.

En primer lugar, tradicionalmente, oiréis muchas frases del tipo "el imperio romano cayó por su propio peso", y hasta cierto punto así es, pero cuidado, no se debe tratar de simplificar algo que no es simple, ni dar respuestas sencillas a preguntas complejas. También se suele decir que las razones de la caída de Roma fueron: razones económicas, desastres militares, los bárbaros, los hunos de Atila, el cristianismo..., pero todo ello son cosas relativamente secundarias.

La gran causa de la caída del imperio romano fue la crisis del sistema político y la guerra civil . Expliquemoslo; como sabemos, de monarquía, Roma paso a ser república y después Imperio, ahora bien ¿como se puede gobernar eficientemente un territorio tan basto con los medios de hace 2000 años?, pues dificilmente. Octavio Augusto instauró un sistema conocido como el principado, que era en esencia una dictadura militar pero no absoluta. El príncipe o emperador tenía poderes en teoría casi absolutos, pero en la práctica los emperadores gobernaban con moderación junto al senado, dividiendose el gobierno de las provincias y legislando en común.

El sistema funcionaba bien, mientras hubo buenos emperadores, conscientes de la importancia de su deber y herederos del rígido concepto de la virtud romana. El más célebre será siempre Marco Aurelio, hombre de bien, que tuvo que hacer frente a terribles dificultades. Sin embargo los problemas comenzaron a su muerte; su hijo Cómodo fue un déspota y como tal murió bajo el puñal poniendo fin a una dinastía centenaria. Se cometieron excesos, hubo guerra, matanzas y lucha por el poder, y durante 70 años! se produjo una situación de desgobierno, guerra civil y caos, un periodo llamado de anarquía militar. Para hacernos una idea   entre el año 235 y el 285 hubo unos 20 emperadores "oficiales" y más o menos el mismo número de usurpadores, de los cuales solamente uno murió de muerte natural. Cada uno gobernaba más o menos unos 2 o 3 años antes de morir asesinado o depuesto por otro usurpador.

Para tratar de explicarlo mejor imaginemonos que en aquella época cualquier capitán ambicioso al mando de un puñado de soldados se proclamaba emperador en tal o cual provincia y casi siempre moría asesinado por sus propios hombres cuando no se les pagaba bien. Por poner un ejemplo del día a día: Maximino, general de las topas del Rin, hace matar al emperador Alejandro Severo y se proclama a sí mismo Augusto, seguido de lo cual, el Senado en Roma proclama a su vez emperador a Gordiano, gobernador de África, el cual muere en batalla contra Maximino, pero al mismo tiempo en otras 2 provincias se revelan otros dos generales que marchan juntos contra el y lo derrotan solamente para pelearse entre sí inmediatamente después, lo cual aprovecha el nieto de Gordiano, para matarlos a ambos y coronarse emperador, pero no es mucho tiempo por que sus hombres lo matan en Persia, por obra de una conspiración de sus altos oficiales que a su vez.... ¿lo comprendeis ahora?, este periodo de la historia de Roma es puramente regicidio y guerra, el mayor desorden político imaginable, y el Imperio no estaba hecho para funcionar así.

El ejército dejo de vigilar las fronteras para centrarse en luchar entre si en pos del general de turno, y esto no solo llevaba al colapso económico y administrativo del imperio sino que los pueblos germanos y los persas, todos ellos limítrofes, percibieron la debilidad y atacaron de forma salvaje. El prestigio y el temor del que antes gozaban las legiones quedo por los suelos. A ello le tenemos que añadir el gran numero de bajas que las guerras civiles producían y que dejaron al ejército falto de efectivos y en un estado lamentable.

Naturalmente si el imperio ya no podía defenderse a sí mismo, la gente antaño orgullosa dejaba de creer en el y el la capacidad del gobierno de solucionar las cosas. Esto produjo que cada vez más las provincias se fueran aislando unas de otras, amurallando sus ciudades y enrareciendo el comercio y el intercambio de ideas o la movilidad de sus gentes por temor tanto a los frecuentes saqueos y ataques de los bárbaros, como por temor a que cualquier usurpador decidiese revelarse contra el emperador de turno y se volviese a desencadenar una guerra.

Los césares ya no se dedicaban a gobernar y a procurar prosperidad. Su único objetivo a corto medio y largo plazo era su propia supervivencia, por ello Diocleciano en el año 285 trató de poner fin a esta situación instaurando un sistema conocido como el Dominado, que consistía básicamente en convertir a los emperadores en monarcas absolutos al más puro estilo de Luis XIV, todo rodeados de fasto, ceremonias, sacralizados y envueltos en ropas púrpuras hechas de oro y plata.


Dificilmente se puede gobernar correctamente nada desde la tiranía y desde el temor a ser derrocado. Los emperadores que le siguieron como el famoso Constantino y sus descendientes, además de hacer oficial el cristianismo como la nueva religión del Imperio, se dedicaron a llenarlo de policía secreta, de eunucos y de una ingente cantidad de burócratas y funcionarios corruptos. Llegó a decir un historiador de la época, que había más gente viviendo de los impuestos que gente pagándolos, lo cual nos deja mucho en que pensar sobre como un país puede sucumbir ¿verdad?.

Viendo este panorama ya nos podemos imaginar como podían ir las cosas en otros ámbitos. Se dejó de producir, el descenso de la natalidad produjo que muchas tierras fuesen abandonadas por falta de mano de obra y en unos 100 años la moneda había perdido el 97% de su valor. Tanto era así que el gobierno prefería cobrar los tributos en especia desde finales del siglo III. Con un sistema fiscal por los suelos, el comercio se paralizó, especialmente en las provincias europeas, y si a eso le sumamos la devastación producida por las incursiones de los germanos y de las guerras entre los propios romanos, podemos ver que la antaño floreciente economía imperial basada en el comercio (rápido, fácil y seguro) y la agricultura y manufactura masiva mediante mano de obra esclava, estaba el pleno retroceso.

Obviamente con menos dinero, menos soldados. Aunque la inmensa mayoría de lo recaudado por el Estado, era invertido en defensa, tanto el entrenamiento como la calidad de la tropa ya no eran lo mismo. La clásica imagen del legionario romano con un gran escudo rectangular, armadura y una capa roja, mejor borradla de vuestra mente. Ahora los soldados llevan unas polainas de piel de animal, escudos redondos y pequeños, un par de jabalinas y el que tiene suerte una cota de malla. La disciplina va a la par, y el gran y glorioso ejercito romano poco a poco comenzó a desintegrarse y a sufrir derrotas. Si durante el Alto Imperio y los tiempos de Augusto o Trajano, Roma contaba con unos 500.000 soldados regulares perfectamente adiestrados y equipados (también bien pagados), hacia el año 400, con el imperio dividido en 2, los efectivos reales entre las dos mitades no debían sumar más de 100.000 y la mayoría formados por bárbaros mercenarios, más propensos al saqueo que a defender un imperio que no era el suyo.

Pero ¿qué le pasó al ejército?¿por que degeneró así?... primero, por falta de recursos del gobierno central, segundo por falta de efectivos debido a un tremendo descenso de la natalidad en todo el imperio, y tercero por que durante casi 100 años el ejército no hizo más que luchar contra sí mismo y lo que quedó fueron los restos que ya no estaban compuestos ni siquiera por romanos, ya que en su desesperación, los emperadores, generales y caudillos se veían en la necesidad de hacer las levas entre mercenarios germanos o hunos y depender de gente muy peligrosa, dispuesta a traicionar y destruir a la más mínima oportunidad.

Resumiendo hasta ahora hemos visto una crisis política, que desencadena una crisis militar y económica. Vemos campos y sobre todo las ciudades muy despoblados, y a la gente desconfiar del Imperio y su capacidad para procurarles siquiera lo más mínimo. Esto parece un panorama algo pesimista y desolador pero más o menos fue la sensación que tenían los habitantes desde dentro del imperio.


Desde fuera, vemos que se produjo un micro cambio climático y el nivel del mar del norte subió e inundó muchas tierras cultivables. La temperatura descendió un par de grados y los inviernos se recrudecieron.
Todas las tribus bárbaras que llevaban miles de años viviendo entre el Rin y escandinavia se vieron afectadas, y combinando esto con el hecho de un aumento en su natalidad y la presión que sufrían por parte de otras tribus que venían de aun más lejos como los hunos o los eslavos, les empujo peligrosamente contra el limes romano en busca de tierras más prósperas.

Hasta el año 376 el Imperio, de una forma u otra había conseguido repeler todo intento de invasión serio, aunque con grandes pérdidas. Sin embargo esto estaba a punto de cambiar. Ese año el emperador Valente fue derrotado y muerto por los Godos en la Batalla de Adrianópolis, dejando en el campo de batalla a la práctica totalidad del ejército romano y a 37 generales. Fue el mayor desastre militar desde los tiempos de las guerras púnicas de seis siglos antes.

Esto supuso que todas las tribus no encontrasen ya prácticamente oposición, y en el plazo de unos 70 años toda Europa estaba invadida y Roma saqueada.

No hace falta decir aquí el papel que jugaron Atila u otros caudillos bárbaros como Alaríco o Genseríco, por que eso son ya elementos más específicos y estamos tratando de dar una visión general, pero conviene tenerlos en mente, pues si hemos dicho que entre la muerte de Cómodo en el año 193 y la batalla de Adrianópolis en 376 Roma se destruyó a sí misma, a partir de entonces y hasta el año 476 (cuando fue depuesto el último emperador de occidente), lo sería desde fuera, puesto que fueron los enemigos externos los que aprovecharían esta debilidad y dieron buena cuenta de ella.

Por último, también nos queda hablar del elemento cultural, pues hay que destacar que el Imperio, se dividió formal y permanentemente en 2 mitades en el año 395 tras la muerte del emperador Teodosio. ¿Por qué esta división?¿no era el imperio uno?... pues bien, si lo era. El imperio siempre fue considerado uno e indivisible, cuyo corazón era a ciudad de Roma. sin embargo por todo lo que hemos visto anteriormente, y la inmensa cantidad de problemas a los que cualquier emperador tenía que enfrentarse, ya desde el siglo II se comenzó a hacer frecuente que un general o un co-emperador se hiciese cargo de las provincias de oriente y otro de las de occidente. Resultaba así más sencillo controlar al ejército e impedir que un usurpador basase su rebelión en la dejadez de un emperador lejano y ajeno a los problemas reales del pueblo. También aliviaba la carga de gobierno. Sin embargo la cosa fue siempre provisional, como una pura división administrativa temporal hasta que la situación tomase otro rumbo y todo volviese a ser como antes. Desgraciadamente no fue así. En cada mitad comenzaron a desarrollarse burocracias propias, cada una celosisima de su autoridad, y ciertas diferencias culturales; en la parte oriental, la cultura helénica y el griego tenían más presencia que el latín, y a su vez en Europa y la parte occidental, el elemento romano era el imperante.

Con la fundación de Constantinopla en el 330, la parte oriental ya tenía hasta su propia capital, y lo que empezó siendo algo temporal, devino permanente y oficial cuando el emperador Teodosio dividió el imperio en dos, dejando la parte occidental a su hijo Honorio y la oriental a su otro hijo Arcadio. A partir de entonces ya nada sería igual. Mientras occidente se veía sumido en un mar de invasiones germánicas y lo que quedaba del antiguo poder imperial se desvanecía en la nada, oriente, por su situación geográfica se vio mucho más favorecido y pudo resistir, hasta el punto de pervivir durante 1000 años! e incluso un siglo después de la desaparición de occidente fue capaz de recuperar la mayoría del territorios perdidos.



Sinceramente, fue Virgilio quien mejor expresó la idea de lo que fue Roma  en un verso inmortal : "Que otros esculpan un bronce que se ablande y respire, Saquen del mármol rostros vivos, Vuelen a más altura en su elocuencia, midan con el puntero los cielos y contemplen el orto de los astros, Pero tu misión es, acuérdate pueblo romano, regir las naciones con tu imperio, imponer al mundo tus saberes, otorgar la paz al vencido y arrollar a los soberbios que se te opongan ... "

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